24 ago, 2010

Pensamientos: La definición de arte

En fin, hace algunos días me puse a pensar acerca del arte como concepto. Descubrí que se me hacía muy difícil definir aquello que ocupa gran parte de mi tiempo y de mi interés. Evidentemente el arte es un concepto que se presta a múltiples definiciones, cada una tan diferente de la otra como las personas que las pueden dar. Además, para trabajar en ella habría que dedicarle un largo tiempo de estudio filosófico, del cual carezco. Pero esto no puede detener a nadie de intentar crear un propio entendimiento del tema,  ya que no es necesario saber filosofía para poder pensar.

Sería un error empezar la búsqueda en el diccionario. Este tipo de conceptos exigen mucho más que una definición puramente semántica dirigida al uso habitual, cotidiano o aún literario. Para ejemplificarme: La Real Academia Española define la palabra Arte como:

“Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.”

En primera instancia parece suficiente, pero sin embargo es incompleta y en algún punto capciosa. ¿No podemos llamar arte a la actuación, la fotografía o la danza? Estos planos artísticos, como tantos otros, pueden obviar los recursos plásticos, los lingüísticos o los sonoros. Además, ¿A qué se refiere con “desinteresada”?, artistas como Bob Dylan o Charles Chaplin no estarían de acuerdo con este punto. Y para seguir agregando divergencias: ¿Qué hay del proceso de recepción que hace el oyente, el lector, o cualquier tipo de público? Esta etapa también participa en el desarrollo de cualquier obra, formando parte de ella y completándola (Por ejemplo: Si veo “Willy Wonka y La Fábrica De Chocolate” le voy a dar otro significado a la obra del que podría darle un nene de 9 años), por lo tanto también es arte.

Entonces, antes que nada, deberíamos ver la idea desde su función práctica. Podríamos incluso arrancar pensando que el arte en definitiva sí es una manifestación humana como muy bien lo decía nuestra Real Academia. En cualquier tipo de obra, el artista se manifiesta, específicamente, en un plano sensorial. Por esta razón, para tener acceso a un despliegue artístico necesitamos de algún sentido que avale la pieza. Ahora bien, claramente no todas las manifestaciones sensoriales del ser humano son obras artísticas, del mismo modo que no todos los estudios sobre hombre son estudios médicos. Para entender lo que estoy diciendo, habría que pensar en el arte así como si fuese una ciencia. Si el objeto material de estudio del arte fuesen las manifestaciones del ser humano, el objeto formal de estudio sería la belleza. Cualquier tipo de medio artístico hace uso de la estética para jugar de algún modo con la idea de belleza, que no es tan solo aquello que es agradable a alguno de nuestros sentidos, sino que es un concepto complejísimo que sale en lo absoluto de esa definición. De no ser así, por ejemplo, al ver un cuadro de de Kandisnky diríamos que es todo menos arte (de más está decir que esto es un error ridículo).

Composition VIII (1923)

Composition VIII (1923)

Personalmente creo que la belleza es un entendimiento subjetivo de la realidad. De este modo, la belleza como algo objetivo no es algo que se aplique a todos los gustos de una manera universal. Está claro que lo que le gusta a uno no tiene por que gustarle a otro. Sin embargo, el hombre no posee de forma congénita las herramientas necesarias para el entendimiento de la belleza como algo abstracto. E incluso puedo arriesgarme a decir que el hombre no posee de forma congénita ni el desarrollo sensitivo ni la capacidad de abstracción que exige la percepción de la belleza en sus distintos niveles. Para ponerlo en un ejemplo un poco más práctico: Para un chef de la alta cocina es mucho más fácil gustar del sabor de una casuela de mariscos o una paella de lo que le puede resultar a un niño. Así vemos que la belleza es una realidad perceptible, aunque no de la misma forma para todos. Esta capacidad de percibir la belleza se encuentra en el nivel de educación que tengan los sentidos y del entendimiento de lo que la belleza es como abstracción final para cada individuo, lo cual tiene que ver con el contexto social y cultural donde este se haya desarrollado. Así, la belleza juega con funciones psicológicas muy profundas que se han establecido en el inconciente de cada persona por influencias externas, como la sociedad, e internas, como puede ser la misma personalidad del individuo.

Estos modelos de belleza pueden ser manifestados por los seres humanos por dos tipos de vías, las de simple acceso al entendimiento o las del complejo acceso al entendimiento. El uso de las vías de simple acceso no requieren de herramientas culturales o artísticas profundas para ser entendidas. Su entendimiento no posee partes sino que está unificado en una misma idea. Por esta razón no es difícil gustar de una canción de cumbia o reggaeton debido a que ellas, en lo general, nos exigen una capacidad de abstracción muy básica, su finalidad caduca en el deleite de alguno de nuestros sentidos. En cambio, el uso de las vías complejas exige un desarrollo personal del concepto de la estética que brinden las herramientas necesarias para el entendimiento de la belleza, que este tipo de manifestación posee implícitamente.

Así es como el nivel artístico de cualquier pieza depende del nivel de complejidad de la idea que el artista pretende sugerir, lo cual nada tiene que ver con que la pieza sea simple o no. En esta sugerencia radica el punto central para lograr una definición de arte. Por eso podemos decir, para finalizar, que el arte es una manifestación humana que haciendo uso de la estética pretende sugerir una idea subjetiva y particular de la realidad.

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