3 mar, 2010

The Velvet Underground – The Velvet Underground (1969)

Para dar comienzo a una critica sobre este disco es clave recalcar que se da luego de la expulsion del genio multi instrumentista John Cale de la banda. Con él se va su viola (no el termino vulgar para la guitarra si no el instrumento en si) y todo su delirio descontrolado pero tan peligrosamente adictivo. Para su reemplazo en el bajo aparece Doug Yule, que rapidamente se subordina al comando total accionado por el otro genio en cuestión, Lou Reed. Ya para esta epoca la mano de Andy Warhol no se veia, si es que aún existia, y sin ninguna alemana en el camino (Nico) las unicas melodias femeninas provienen de la batera Maureen Tucker.

The Velvet Underground (1969)

The Velvet Underground (1969)

El album homonimo de la Velvet no necesariamente venia a ser el mejor, el mas vendido o el mas experimental de la banda, pero no obstante era un disco para contrastar a sus anteriores trabajos y despegarse de cierta imagen (que les jugaba muy en contra a la hora de las ventas). De esta manera hay dispuestas un gran numero de canciones y melodias que te enamoran y que pueden hacer que por unos momentos creas que no hay nada parecido ni mas bello que lo que estas escuchando. Esas son las sensaciones y reacciones que a partir de esta etapa nos tendrá acostumbrados el Sr. Reed.  Ya se acabo la sociedad creativa con Cale y por ende el delirio. Con eso también el stoner rock, los temas en un solo tono y con mucho ruido pasaron a mejor vida. Igualmente para quien guste de tentempies piscodelicos y que lleve con orgullo un exagerado placer por lo irracional, aqui todavia podra saborear alguna que otra pieza de exquisita locura.

  • Puntuación (en monos):  8/10
  • Mejor Cancion: Pale Blue Eyes
  • Peor Cancion: —
  • Rareza: The Murder Mytery
Lado A:
1- “Candy Says” (Lou Reed) 04:02
2- “What Goes On” (Lou Reed) 04:52
3- “Some Kinda Love” (Lou Reed) 04:00
4-”Pale Blue Eyes” (Lou Reed) 05:38
5- “Jesus” (Lou Reed) 03:22
Lado B:
6- “Beginning to See the Light” (Lou Reed) 04:38
7- “I’m Set Free” (Lou Reed) 04:01
8- “That’s the Story of My Life” (Lou Reed) 01:56
9- “The Murder Mystery” (Lou Reed) 08:53
10- “After Hours” (Lou Reed) 02:07

Resumen General:

El Self Titled de Velvet fue un paso al costado en su carrera. Venian del album mas revolucionario e influenciador de todos los tiempos (The Velvet Underground & Nico) y de uno de los mas raros en la carrera de cualquier artista (White Light/White Heat). Entonces para marcar su territorio y su nuevo estilo, Lou Reed decidio buscar un sonido mas compacto, mas ajustado, mas limpio. Todas palabras que en tu puta vida hubieras relacionado con la Velvet. Para eso el destino tambien hizo su parte en el robo de los viejos y clásicos Vox que usaban Reed y el guitarrista Steerling Morrison en un aeropuerto que fue algo así como una especie aviso de que debían cambiar. Los muchachos entonces fueron y se compraron equipos Fender y guitarras de 12 cuerdas. Claras muestras de que buscaban una profundidad sonora mayor a la habitual.

Pero el concepto no se quedaba ahi. El disco termino siendo muy filosofico y espiritual. Es como ver la fiesta desde lejos, mientras sucede. Pero Reed ya la habia vivido. Con todas las experiencias en la Factory de Warhol, salvo que en este momento las podia analizar con claridad y tal vez plasmarlas de un modo menos caótico y mas reflexivo. El resultado fue un disco lleno de emotividad, que seguía citando y utilizando a estrellas, musas y drogas como temas recurrentes pero ya en un papel de mayor madurez. Ya no se detectaba esa característica sensación de rebeldía, ya no hay actitud proto Punk.

Ya haciendo una revisión de este LP, para pasarla bien no es necesario soportar ruidos extraños y grabaciones defectuosas (por mas hermosas, revolucionarias y vanguardistas que fuesen). Por eso recién aquí se puede disfrutar de algunas de las baladas mas bellas que regalo a este mundo el muy copado Reed y que orientan a quien se aventure a escuchar su carrera solista, en especial su obra cumbre Transformer. Pero volviendo y cerrando con VU del 69, estamos frente a el disco mas escuchable de los producidos hasta aquel tiempo por la banda y que crea los cimientos para el futuro éxito comercial que recién (y por única vez) llegaría con el disco Loaded.

Para escuchar mientras lees el análisis de cada tema:

“Candy Says” (Lou Reed):

Mejor comienzo de disco imposible. Mentira, hay miles de ejemplos hermosos de como arrancar… pero este es sencillamente precioso. Que melodía preciosa la que crea Reed y que se encarga de cantárnosla Doug Yule (si el maldito que vino a reemplazar a Cale, pero que resulta canta increiblemente bien). Una especie de reversión de
“Sunday Morning” en lo sonoro pero que habla de la super estrella warholiana, Candy Darling, transexual que actuaba en sus polemicos films. Armonías por doquier y el falsete impecable que te transporta a otros planos mediante una pacifica y lisergica canción.

“What Goes On” (Lou Reed):

Estos tipos ahora están rockeando! Pero esta vez mis oídos captan claramente lo que hace cada instrumento! Rocker bien clásico, guitarras, órganos y toda la onda de Reed. Es imposible que no funcione. Pero lo hermoso llega con el solo de guitarra que arrastra algo del sonido del desterrado John Cale. Que tono por Dios! Se nota que esta grabada en doble pista y eso le da cierta sensación inestabilidad y delirio del bueno. Genial. Compro el tema sin dudar. Aplausos para el señor Steerling Morrison que, por si no lo sabía, tiene un fantástico apellido.

“Some Kinda Love” (Lou Reed):

Guitarras que flotan por la estratosfera. Así se podría definir. Pero nada rockeras, mas bien tirando a un country muy pero muy rítmico. Acústicas y eléctricas se hacen amigas durante un tema que es bastante repetitivo y monótono hasta la irrupción de un middle eight algo tenso que le da una bocanada de aire al tema y a la carrera compositiva de Lou. Ah, si sos cantante de una banda de Rock, Indie, Garage o de cualquier estilo, escucha y aprende lo que es tener ONDA. Julian Casablancas de los Strokes construyo una carrera en base a eso (y lo banco!).

“Pale Blue Eyes” (Lou Reed):

“Sometimes i feel so happy, sometimes a feel so sad”. Y si, el amor, lo que a todos nos vuelve locos. El mejor tema del disco, lejos. Nunca van a encontrar un tema que con tan poco en lo musical te diga tanto. Por eso tal vez sus recurrentes apariciones en distintas películas (ultima aparición con vida en la muy buena Adventurland). El Reed que esta presente en este disco es uno sensible y sincero. Acá te lo tira con fuerza en la cara y te deja totalmente perplejo. La persona a la cual le debemos esta hermosura es Shelly Albin que era algo así como su amorcito en la facultad y la que inspiro tremenda balada. La guitarra de Morrison acompaña original y suavemente al tema mientras Tucker solo te advierte que ésta es solo una canción con su pandereta. Ademas cuenta con un hermoso bajo muy a lo Paul McCartney con idas y vueltas melódicas que poco tienen que ver con la melodia principal. Una sensación única de relax y felicidad, es lo menos que puede suceder luego de escuchar este tema.

“Jesus” (Lou Reed):

¿Les dije que era espiritual el disco, no? Lou no se nos puso religioso pero igualmente entrega un pedido, una plegaria para encontrarse a si mismo entre todas sus debilidades. Una obra hermosa desde lo vocal donde la armonía que realiza con Yule da escalofríos y deja el camino libre para que las guitarras acústicas se desenvuelvan creando un universo paralelo donde suponemos y esperamos que Lou va a encuentre su lugar indicado para vivir.

“Beginning to See the Light” (Lou Reed):

Volvio el rock. Y con una gran performance de toda la banda. Mucha onda, muy cool, todo lo que se les ocurra para alagar un banda sirve ahora. Con alaridos a lo Mccartney (si, devuelta Paul entre nosotros) que te dan ganas de cantar a los gritos y con una bajada para el estribillo que relaja al rocker que hay en vos y te da una muestra gratis de como hacer un gancho al mejor estilo de los Beatles o los Beach Boys. Todo al ritmo de un bajo pomposo y muy juguetón que activa y desactiva al tema. La canción parece que va a terminar como empezó, pero ahí los tipos meten uno de sus clásicos: finales legendarios con melodías acordes a sus tremendas letras. Ellos terminan preguntándote ¿How does it feel to be loved? con una de las mas legendarias melodías de su repertorio. Brillante. Creo que después de eso no hay nada mas que valga la pena acotar.

“I’m Set Free” (Lou Reed):

Un tema rock pero en versión lenta y que crece a medida que transcurre la canción. Buen uso del ritmo, va y viene. Sube al ritmo de la batería de Maureen Tucker (¿Les conté que es una chica? Si, como Meg de  los White Stripes pero 40 años antes) y a la vez se sostiene en la armonía vocal que seguramente fue construida para tal efecto. El único momento que no entra en ese sube y baja es el solo de guitarra que es cálido y profundo pero que juega en contraste con una base rítmica arcaica y bien cuadrada. Este si, termina como empezó, un excelente ejemplo de un minimalismo que reina en todo el álbum.

“That’s the Story of My Life” (Lou Reed) :

Llego la alegría! Acá Reed te enseña como contar una simple historia pero que parezca un lindo cuento de hadas. Canción pop por naturaleza. Diría lo mas comercial del álbum. Muy buen beat e inteligentes destellos de una guitarra muy chispeante (con un tono nuevamente increíble). Ademas el tipo (Lou Reed) medio susurrándote la canción te conquista de manera tal que lo único que deseas es ir a ver lo que se esta imaginando en su seguramente retorcida cabeza y como le sale algo tan feliz. Mas aun si la letra es de tan solo cuatro oraciones. Nuevamente lo monótono suena bien y se llama minimalismo!

“The Murder Mystery” (Lou Reed):

Despues de la alegria lo unico que queda es volverte total y completamente loco. La felicidad ya es pasado. Ahora el turno es el del delirio ingenioso. No es psicodelia sin sentido. Aca el muchacho aplico la tecnica de poesia automatica. Dos discursos en paralelo. Morrison y Reed cantan la estrofa, obviamente cada uno va con cada una de las letras y melodias. Mezcladas dan un efecto unico de caos pero que te insita a buscarle la vuelta y en ese juego, que seguro perdes, quedas atrapadisimo por varios minutos. Luego tenes a Yule y Tucker repartiendose el estribillo que le da mucha mas tranquilidad y algo de cordura al tema. Así también le dan un tinte a otro estilo musical, algo asi como el duo de Serge Gainsbourg y Brigitte Bardot con Bonnie & Clyde.

Bueno hasta ahí ya teníamos suficientes dosis de locura tan solo con esa parte del tema. Pero para no quedarse en el camino hacia el final la percusión te lleva por una senda de total locura hasta una especie de rebobinada (ruido extraño con la guitarra en realidad) y de repente aparece un pianito repetitivo que si lo escuchas un día entero terminas loco pero bien loco. Ahi empieza Lou a cantarte con una especie de eco demoníaco que se va acrecentando hasta dejarte absolutamente perdido entre pianos psicóticos y voces que se aparecen en tu mente (que por supuesto no sabes si realmente existen o si se crean de la escucha repetida de este tipo de delirios). Terminas extasiado, pero de una buena manera. De algún modo, sos feliz (bueno, puede que no, es medio difícil el tema en realidad).

“After Hours” (Lou Reed):

Y si, como cerrar después de tal delirio. Tenes que hacer algo como esto. Melodía suprema del disco. Una de esas universales, si pones a un estadio cantándola seria aun mas hermosa y resultaría una perfecta postal… ¿hippie? No, nada que ver. Muy del corazón y sobre todo muy sincera. Por eso Lou se negó y no se le ocurrió cantarla y exponerse de tal manera. Le daba cosita… vergüenza. Como sucedía en The Who con el cantante Roger Daltrey que le huía a las canciones que escribía el guitarrista Pete Townshend sobre desviaciones sexuales, problemas de la niñez o cosas de ese estilo, en donde finalmente Pete tenia que cantarlas. Entonces volviendo a este caso, gracias a Maureen Tucker (la baterista) podemos disfrutar de esta hermosa obra de voz, bajo y guitarra. Mas simple no puede ser, pero tampoco mas hermosa. Miles de versiones se han hecho hasta la fecha (hasta el cliché de que lo haga la idola de Meg White, otra batera mujer) pero a continuación les dejo una de las mas locas y geniales. La letra, al tratarse de una película, esta adaptada y bueno, tiene otro nombre pero en esencia es lo mismo. En belleza… probablemente parecida.

Desde la película de Michel Gondry “The Science of Sleep” con Gael Garcia Bernal y Charlotte Gainsbourg (la hija de Serge) nos llega “If You Rescue Me”:

1.819 seres leyeron este post
  • http://intensedebate.com/people/leanorella Lean Orella

    demasiado de acuerdo. algún día convenceré a mis bandmates para que toquemos oh sweet nothin… la otra la escucho y te cuento, de nombre por lo menos no la recuerdo.

  • Alias

    La Velvet es una de las bandas que mas quiero por dos cosas: 1) fue un descubrimiento personal y 2) me voló la cabeza apenas los escuché. La corta pero significativa discografía de esta banda se puede separar en dos con John Cale y sin él. Con John es más experimental, vanguardista y salvaje y sin él tal vez más popero, rockero y más "homogéneo".
    "The Velvet Underground" lo considero un disco que tenía que hacerse para llegar al siguiente, era un paso fundamental para lograr encontrar un sonido nuevo sin John y lo lograron. Mi canción favorita probablemente sea "Pale Blue Eyes" pero definitivamente su mejor canción vino un año después: "Oh! Sweet Nuthin'". Mención especial "Lady Godiva's Operation", escuchen ese tema y diganme si La Velvet no era una banda de la ostia.

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